Agendamos una visita para medir cada ambiente, revisar la orientación de las ventanas y entender cómo usás el lugar en el día a día. Anotamos qué muebles se pueden conservar y cuáles conviene reemplazar.
No hay dos proyectos iguales, pero el recorrido siempre es el mismo. Trabajamos por etapas cortas y con entregas claras, así sabés en qué punto estás y qué falta para llegar al resultado.
La primera reunión es presencial o por video, dura alrededor de una hora y sirve para entender cómo vivís el espacio. A partir de ahí armamos un plan con tiempos reales y decisiones concretas.
Visitamos el ambiente, tomamos medidas y registramos la luz natural en distintos momentos del día. También anotamos qué muebles querés conservar y cuáles están por renovarse.
Definimos una paleta cromática, los materiales y el estilo general. Te mostramos referencias visuales y un esquema de distribución para que veas el potencial antes de comprar nada.
Armamos una lista priorizada con precios reales del mercado local, separando lo urgente de lo que puede esperar. Si el presupuesto es ajustado, buscamos alternativas de menor costo.
Coordinamos pintores, carpinteros o instaladores si hace falta. Hacemos un seguimiento semanal por WhatsApp y ajustamos detalles sobre la marcha, sin perder de vista el plan original.
Colocamos los elementos decorativos, organizamos los objetos y dejamos el ambiente listo para habitar. Recibís una guía con recomendaciones de mantenimiento y cuidados.
El tiempo total depende del alcance: un ambiente puntual puede llevar tres semanas, mientras que un departamento completo suele requerir dos o tres meses. Siempre te damos un cronograma estimado antes de empezar.
Si querés ver cómo aplicamos este proceso en casos concretos, podés leer nuestro artículo sobre tendencias cromáticas o escribirnos para coordinar una primera consulta.
Cada proyecto avanza en etapas claras. Esto es lo que vas a encontrar desde la primera consulta hasta la entrega final, con tiempos reales y decisiones concretas.
Agendamos una visita para medir cada ambiente, revisar la orientación de las ventanas y entender cómo usás el lugar en el día a día. Anotamos qué muebles se pueden conservar y cuáles conviene reemplazar.
Con los datos de la visita, armamos una propuesta con opciones de color, disposición de muebles y soluciones de almacenamiento. Te explicamos por qué elegimos cada material y qué mantenimiento requiere.
Definimos la versión final del proyecto, cotizamos pintura, telas y piezas nuevas, y coordinamos las compras. Si algo no entra en el presupuesto, buscamos alternativas sin perder el estilo general.
Pintamos, reubicamos muebles, colgamos cortinas y organizamos cada rincón. Al finalizar, recorremos el espacio con vos para revisar que todo funcione y que el resultado se ajuste a lo conversado.
Los tiempos pueden variar según el tamaño del proyecto y la disponibilidad de materiales. En departamentos chicos, muchas etapas se pueden comprimir en menos semanas.